Bodas

Catering de bodas en las Rías Baixas: cómo comparar presupuestos sin sorpresas

Mesa de aperitivos de boda con pulpo á feira y pinchos variados servidos por Sens Restauración

Comparar presupuestos de catering de boda parece fácil: un número por persona y a restar. Pero quien haya pasado por ello sabe que ahí empieza la letra pequeña. Dos presupuestos con cifras muy distintas pueden acabar costando lo mismo —o invertirse— cuando se suma todo lo que uno incluye y el otro cobra aparte. Esta es la guía que nos habría gustado que existiera cuando empezamos en esto, hace más de veinte años.

El precio por persona nunca es todo el precio

En el mercado de bodas de Pontevedra y las Rías Baixas, el rango habitual de un menú de boda va de los 130 a los 220 euros por persona. Pero ese número, solo, no dice casi nada. Lo que decide el coste real de vuestra boda es lo que viene después:

  • La barra libre. Hay caterings que la incluyen y otros que la cobran a 17–25 € por invitado. En una boda de 120 personas, eso son hasta 3.000 € de diferencia que no estaban en el «precio por persona».
  • La recena. Ese tentempié de la una de la madrugada que salva la pista de baile puede venir incluido o sumar 6–10 € más por cabeza.
  • La ceremonia civil. El montaje (sillas, alfombra, sonido, música) a veces va dentro y a veces son varios cientos de euros aparte.
  • El canon del espacio. Algunos lugares cobran un canon de entrada separado del menú. Preguntad siempre si el precio que os dan lo incluye.
  • El IVA. El clásico. Un presupuesto «desde 136 €» sin IVA es, en realidad, un presupuesto desde 150 €. Comprobad siempre si los números que comparáis llevan el impuesto dentro, ya que los IVA son diferentes: si va incluido es del 10 % y si se cobra aparte es del 21 %.

Las preguntas exactas para comparar en serio

Cuando pidáis presupuesto, haced esta lista de preguntas —todas— y anotad las respuestas:

  1. ¿El precio incluye IVA?
  2. ¿La barra libre está incluida? ¿Hasta qué hora? ¿Qué marcas se sirven?
  3. ¿La recena está incluida?
  4. ¿El montaje de la ceremonia civil está incluido, con sonido y música?
  5. ¿El DJ o la música de la fiesta van dentro del precio?
  6. ¿Hay canon del espacio aparte?
  7. ¿La prueba de menú está incluida? ¿Para cuántas personas?
  8. ¿El seating, el protocolo y las minutas impresas van incluidos?
  9. ¿Adaptáis menús para alergias, celíacos, veganos… sin coste extra?

Con esa tabla delante, los presupuestos se vuelven comparables de verdad. Y a veces el que parecía caro resulta ser el más barato.

Qué distingue a un buen catering de bodas en esta zona

Las Rías Baixas son probablemente la mejor despensa de España para un banquete: lonja, huerta y bodega a un paso. Un catering que trabaje aquí y no lo aproveche debería haceros sospechar. Señales de que estáis en buenas manos:

  • El marisco tiene nombre y origen: vieiras de Cambados, almejas de Carril, percebes da Illa de Ons. Lo genérico («cóctel de marisco») suele esconder congelador.
  • Os invitan a probar el menú antes de decidir, sentados, plato a plato. Un menú de boda no se elige sobre plano: se elige con el paladar.
  • Las raciones son gallegas. Es decir: abundantes. Que en una boda se coma bien es negociable; que se coma mucho y bien, en Galicia, no.
  • La reputación es pública y verificable. Las reseñas de parejas reales en portales como Bodas.net cuentan más que cualquier folleto. Mirad la nota, sí, pero sobre todo el número de opiniones y el porcentaje de parejas que recomiendan.

Nuestra forma de hacerlo

En Sens Restauración lo resolvimos hace tiempo con una fórmula que cabe en una frase: todo incluido y el IVA también. Barra libre hasta las 04:00, entrada al espacio, coordinación integral del evento, seating, minutas, recena y degustación, dentro del precio. El número que os damos en la propuesta es el número que pagaréis. Precio cerrado, sin sorpresas.

No lo contamos por presumir, sino porque creemos que es como debería funcionar todo el sector: cuando el presupuesto es transparente, las parejas deciden mejor y llegan a su boda más tranquilas. Y una pareja tranquila disfruta el doble.